Para nuestro bendito Salvador hubo una corona de espinas.
Una corona de espinas
“Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: !Salve, Rey de los judíos”! Mateo 27:29
En cambio, Él nos ofrece:
Una corona de regocijo
“Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo”. 1 Tesalonicenses 2:19-20
Una corona de justicia
“Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”. 2 Timoteo 4:8
Una corona de la vida
“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. Santiago 1:12
Una corona de la gloria
“Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”. 1 Pedro 5:4
¡Qué maravilloso momento será cuando tendremos la oportunidad de arrojar nuestras coronas delante de él!
“... los veinticuatro ancianos (representan a los santos raptados) se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echaban sus coronas delante del trono ... ” Apocalipsis 4:10
SAM R LUDVICEK
Traducido por L. G.
22 marzo 2012