Cuando estamos murmurando y quejándonos, no estamos escuchando la voz del Señor. “Pero murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová”. Salmo 106:25
Un espíritu de queja es como un cáncer. Puede debilitar la salud espiritual y emocional de una persona y puede infectar a los que les rodean. Cuando este tipo de mala actitud proviene de un cristiano, puede resultar en descontento, frustración, e incluso rebelión en las familias, las empresas y en la asamblea local.
La Biblia dice que puede llevar a la destrucción. “Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor”. 1 Corintios 10:10
Lo peor de todo, un espíritu quejumbroso es un espíritu de incredulidad y que deshonra al Señor. Cuando los cristianos se quejan, están queriendo decir que Dios es injusto y que Él está reteniendo algo bueno para ellos o que está permitiendo algo malo, que creen que ellos no merecen.
| “ | Cuando las cosas van mal, yo no sería un gruñón, |
| Quejándose, viendo todo tan sombrío; | |
| Porque cuando pienso en cómo el Señor me ha bendecido, | |
| No puedo dejar de dar mi alabanza a Dios”. (Hess) |
La Biblia dice del corazón que se queja, que es un corazón malo de incredulidad. “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad … ”. Hebreos 3:12
“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia”. Hebreos 4:11
| “ | Cuenta tus bendiciones, nómbralas una por una, |
| Cuenta tus bendiciones, y ve lo que Dios ha hecho. | |
| Y te sorprenderá lo que el Señor ha hecho”. (J. Oatman) |