Cuando Dios dice algo, cuando Dios hace una promesa, la fe verdadera es la confianza que no tambalea cuando se enfrenta a circunstancias difíciles y a altas probabilidades. La verdadera fe mira más allá de las probabilidades hacia Aquel que hizo la promesa y descanza en Él.
“ ... no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo.” Romanos 4:20-21
“Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; ... .” Hebreos 12:2
SAM R LUDVICEK
Traducido por L. G.