Aquellos que andan en el Espíritu poseen las siguientes nueve virtudes:
“... El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza ... ”. Gálatas 5:22-23
El fruto del Espíritu es sólo eso, el fruto producido en nosotros, a través de nosotros, por Dios. Cuando por la fe permanecemos en Cristo y le permitimos vivir Su vida en nosotros, a través de nosotros, el resultado es que el carácter de Cristo se manifiesta en nuestras vidas y perdura a pesar de nuestras circunstancias.
“Estoy crucificado con Cristo: sin embargo vivo; pero no yo, sino Cristo que vive en mí: y la vida que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Gálatas 2:20
SAM R LUDVICEK
Traducido por L. G.
1 agosto de 2014