Un día, un leñador de mente lenta, decidió comprar una motosierra. “Esta belleza está garantizada para cortar 40 árboles al día, o le devolvemos su dinero” le dijo el vendedor jactándose. “Me la llevo”, respondió el leñador. Sin embargo, una semana más tarde, estaba de regreso en la tienda. “Esto no funciona”, se quejó: “Yo he estado trabajando arduamente y ésta máquina no es capaz de talar más de cinco árboles por día.” El vendedor frunció el ceño ante la sierra. Entonces él la tomó y tiró de la cuerda de arranque. Al oír el rugido de las motosierras dando vida a la máquina, el leñador dió un salto atrás en estado de shock y exclamó: “¡¿Qué es eso?!”
Es fácil reírse de este hombre tonto en esta historia. ¿Acaso no somos así de tontos cuando tratamos de vivir la vida cristiana en nuestras propias fuerzas y no hacer uso del poder de Dios?
“Porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2 Timoteo 1:7
“Anhelo conocerle a Él y el poder de su resurrección, y participar en sus padecimientos, para ser semejante a él en su muerte;” Filipenses 3:10
“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” Romanos 15:13
SAM R LUDVICEK
Traducido por L. G.
A continuación, la fuente en Inglés del artículo anterior.
One day a slow-witted lumberjack decided to purchase a chainsaw. “This beauty’s guaranteed to cut down 40 trees a day”, the salesman boasted, “or we’ll give ya’ your money back.” “I’ll take it”, he replied. One week later, however, he was back in the store. “This thing don’t work”, he complained, “I’ve been workin’ my tail off and I ain’t able ta’ bring down more than five trees a day.” The salesman frowned at the saw. Then he took it and pulled the starter cord. Hearing the chainsaw roar to life, the lumberjack jumped back in shock and exclaimed, “What’s that?!”
It’s easy to laugh at the foolish man in this story. Are we not just as foolish when we seek to live the Christian life in our own strength and fail to avail ourselves of the power of God?