Hoy día vamos a Tijuana para compartir con los hermanos allá en el partimiento de pan y comunión sobre la palabra, y por eso pienso que no voy a tener mucho tiempo para seguir con el estudio de Elías, aunque Dios mediante continuaremos la semana que viene. Quiero por el día de hoy volver a enviar este estudio que fue resultado de ministerio en la asamblea de Hemet hace casi dos años, pero su tema me encanta, siendo que recién he visitado a dos de mis cuatro nietas. Primeramente les quiero citar dos versículos del antiguo testamento y uno de Hebreos 2.
El versículo arriba se lee diferente en el inglés, y nunca lo había entendido antes, o mejor dicho lo entendí mal. El sentido del versículo es eso “no tomó por la mano a los ángeles, sino tomó por la mano a la simiente de Abraham.”
Les voy a poner un ejemplo que me ocurrió pues recién estábamos juntos con mis hijos y nietas. Mi nieta mayor tiene como dos años y medio y esta empezando de conversar. Ella me habla así, con las manos levantados “Dranpa, carry you me” que quiere decir “abuelito, llévame tu.” Ella no es fuerte y no puede caminar mucho, y de todos modos, ella se siente más segura que yo la cargue. Y aunque ella pesa y no soy tan fuerte, mi amor es muy influyente para que la cargara y con todo gusto. Así el sentido del versículo es como tomar a un niño por la mano. En el antiguo testamento Jehová en su amor eterno había llevado a la nación de Israel como en alas de águila, para llevarlos no al desierto, ni siquiera a la tierra prometida, sino a si mismo. Usa otro ejemplo diciendo en Jeremías “tomé su mano para sacarlos de tierra de Egipto.”
El tema en Hebreos es sobre todo que había una tendencia entre los que no eran verdaderos creyentes de retroceder al judaísmo. El apóstol en términos tan expresivos y calculados para tocar el corazón de los Hebreos les dice que Jesucristo no buscaba socorrer a los ángeles (tan admirados por los Hebreos) sino que vino para socorrer a la simiente de Abraham, es decir, a ellos mismos. Los versículos que siguen conocemos muy bien “Por lo cual, debía ser en todo semejante á los hermanos, para venir á ser misericordioso y fiel Pontífice en lo que es para con Dios, para expiar los pecados del pueblo. Porque en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer á los que son tentados.”
Dios aun tiene sus planes para la nación de Israel. Van a pasar por muchas pruebas pero un remanente fiel va a ser rescatado por fe en el Señor Jesucristo, su Mesías, en un día futuro después que nosotros la iglesia fuéramos arrebatados. Pero para ellos, los Hebreos Cristianos, en aquel entonces que gran animo era pensar que el mismo Jehová que los tomó por la mano para guiarlos afuera de Egipto hasta la tierra prometida es el mismo Señor Jesús que vino al mundo para sufrir y morir, no solo para redimirlos de sus pecado, sino también para ser misericordioso y fiel Pontífice. ¿No es bueno pensar que nosotros como niños chiquitos podemos levantar las manos a nuestro Señor y decir “Señor, llévame tu”? No somos simiente de Abraham pero “Luego los de la fe son benditos con el creyente Abraham.” “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.” Gálatas 3:9, 29
19 de junio de 2011