Estoy de visita en Mt. Tabor, New Jersey hoy día con mi esposa, visitando a la familia del hermano Manuel Adames. Por desgracia, las fechas de mi visita concordaban con un viaje de negocios que el hermano tenía que hacer, así que estamos hospedados con su esposa Yafresi y sus hijos Steven, Andrew, y Daniel.
Por falta de mucho tiempo hoy día, pienso hacer un resumen de las cosas abiertas en Lucas 24, que forma un tema de meditación provechosa.
Empezamos con:
La tumba abierta
Lucas 24:2-3
Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Es cosa fundamental del cristianismo, que tenemos un Salvador vivo, la prueba de la obra de redención terminada, pues la muerte no tenía poder sobre él que había vencido la muerte.
Los ojos abiertos
Lucas 24:31
Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
No se nos explica porque no lo reconocían antes pero como vimos la semana pasada, las dudas y falta de fe a menudo nos cierran los ojos para que no veamos la mano de Dios.
Las escrituras abiertas
Lucas 24:32
Se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
Por tanto tiempo el Señor Jesús les había contado de su rechazo y su muerte pero no habían entendido las escrituras. ¿Hemos nosotros experimentado el ardor de corazón a leer la escritura? Espero que así ha sido por cada uno que goce de la salvación por Cristo Jesús.
Las heridas abiertas
Lucas 24:39-40
Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
Como nuestro hermano Roberto Thonney nos ha enseñado, hay una sola cosa en el cielo hecho por hombres, y eso es las heridas en las manos, pies, y costado del Señor Jesús. Y son heridas, no son cicatrices.
El entendimiento abierto
Lucas 24:44-46
Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día.
Igual como había hecho con los dos yendo a Emaus, los explica a los once discípulos las verdades proféticas
la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos
, cosas que tenemos nosotros el privilegio de entender y apreciar pues tenemos ya el Espíritu Santo morando en nosotros, algo que ellos en aquel momento no tenían todavía.El cielo abierto
Lucas 24:51
Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.
Recibido en el cielo, nuestro Señor se sentó a la diestra de la Majestad en los cielos, una señal perpetua de su posición exaltada, Dios completamente satisfecho y nuestro abogado y sacerdote en el cielo.
Sus bocas abiertas en alabanza
Lucas 24:53
Y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.
¡Que hoy día nuestras bocas sean abiertas para hacer lo mismo!
15 enero de 2023