MEDITACIONES

de     F. F.

Lucas 21: Las blancas de la viuda, profecías del Señor Jesús


Léase por favor Lucas 20:45-47, Lucas 21:1-38


Empezamos notando la parte final del capítulo 20 donde el Señor Jesús, después de haber silenciado los tres grupos, fariseos, saduceos, y herodianos. Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas; que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación. Los escribas podían haber sido de cualquier de los tres grupos, si entiendo bien, y se nota que lo que hacían era para el ojo del hombre siempre, sin hacer caso del ojo de Dios. Acaso pensamos que no nos toca esta amonestación porque no somos escribas. Pero si es posible que hagamos cosas semejantes por el ojo del hombre, sin pensar del ojo de Dios. Quizás también podemos ver que las oraciones largas no son para la reunión pública, sino para la casa. Se nota también que mayor condenación indica que aun en el castigo eterno, no todos van a sufrir igual. Estos, por tener más conocimiento, eran más responsables por su mala conducta.

En el capítulo 21 vemos una de las viudas, quizás tan pobre a través de los mismos escribas pues ellos devoraban las casas de las viudas, o sea, aprovechaban el estado triste de haber perdido el varón en la familia, en vez de hacer lo que mandaba una y otra vez el sentido de la ley de Moisés. Muy temprano en la historia de Israel, Jehová decía a Moisés su interés en el bienestar de las viudas. Éxodo 22:22-23 nos dice Ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor. Pero vemos con esta viuda, a pesar de su pobreza, echaba todo su dinero en la ofrenda por el templo, a pesar también de los corruptos lideres y a pesar que hubiera podido guardar una blanca por sí mismo. Así vemos que Dios nos ve, no tanto por lo que damos, sino tanto que guardamos por nosotros mismos. Así esta viuda sirve de testimonio a nosotros hasta el día de hoy.

Quizás por escuchar el Señor elogiar a la viuda y su ofrenda al templo, uno de los discípulos pensaba que Jesús estaba recomendado el apoyo de tal edificio en seguida. Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas… Pero lo que sigue indica que Jesús predestinaba la destrucción de aquel edificio a las persecuciones que ellos, sus discípulos, iban a sufrir mientras. Hasta el verso 24, Jesús hablaba de los tiempos, aproximadamente cuarenta años después de su muerte y resurrección, y lo que iba a suceder, terminando con la destrucción del templo y la ciudad de Jerusalén. Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan. Del verso 25 para adelante, el Señor hablaba de una época aun futuro, después del arrebatamiento de los cristianos, salvos por gracia en nuestro día.

En los versos 20-24 el Señor advertía a sus discípulos que debían huir de Jerusalén. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse. Pero se ve en Hechos 8:1 que acaso no habían entendido bien lo que Jesús decía. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Era necesario que los apóstoles entendiesen que Jerusalén ya no era el centro de los pensamientos de Dios, sino la verdad que aprendemos en Mateo 18:20: Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Las persecuciones y el rechazo del liderazgo judío en los primeros capítulos de los Hechos eran por enseñarlos poco a poco dejar atrás todo lo conectado con el templo y su alrededor del judaísmo. Dios era paciente con los judíos cristianos y los apóstoles por su tardanza en el entendimiento de aquel cambio tan grande, de ser parte ya de una compañía celestial, cuya herencia era una herencia celestial y no terrenal. En nuestro día, con toda la Biblia a nuestro alcance, no hay excusa para los que quieren seguir con los atributos de la religión terrenal.

Acaso preguntamos, si el Señor empezando con el verso 25, hablaba a sus discípulos como este tiempo predestinado es aún futuro a nosotros, era algo que ellos iban a ver. Eso es porque los discípulos formaban un prototipo de la clase de judíos que van a formar el remanente de Israel, que, en vez de confiar en el Anticristo, el falso Mesías, estarán esperando el verdadero, el Señor Jesucristo. La venida del Señor como el Rey de Israel se anticipa en el verso 27 y 28. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. Este versículo coincide con Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

Si el Señor quiere, ampliamos un poco más este capítulo la semana que viene, añadiendo algo más sobre la diferencia en el arrebatamiento y la venida del Señor en su gloria como se ve en nuestro capítulo de hoy.

Felipe Fournier
13 noviembre de 2022