MEDITACIONES

de     F. F.

Lucas 12: Enseñanza a los discípulos


Léase por favor Lucas 12:1-21


Hemos leído de los hipócritas lideres, los fariseos y doctores de la ley. Ellos son fáciles de condenar, pero en nuestro capítulo de hoy, se ve que lo que caracteriza al mundo religioso y falso puede ser también obstáculo al discípulo de verdad. En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.

Acabo de leer algo del hermano Bruce Anstey que me pega la conciencia y pensaba que fuera bueno traducirlo al español pues acaso puede ser de ayuda por cada uno de nosotros escudriñar a nuestras propias vidas.

“La lección práctica aquí es: no intentes ser algo que no eres. Dios desea la realidad en Su pueblo. Supongamos una descripción de nuestra vida estaba escrita en las cuatro paredes de una habitación. En la primera pared se escribe nuestra vida tal como se vive en el trabajo ante nuestros compañeros. En el segundo muro se escribe nuestra vida tal como la vivimos ante nuestros hermanos en la asamblea. En la tercera pared se escribe nuestra vida tal como se vive en casa ante nuestra familia. Y en la cuarta pared se escribe nuestra vida interior con el Señor. Si alguien entrara en esa habitación y leer lo que está escrito en esas paredes, ¿pensaría que estaba leyendo sobre el personaje de cuatro personas diferentes, o que estaba leyendo de la misma persona?”

Jesucristo hablaba a sus discípulos acerca de lo que se revela en el reino de Dios. Puesto que nosotros, igual con los discípulos, vamos a reinar con Cristo y los premios tienen que ver de nuestro comportamiento en la vida actual, debemos prestar atención a sus palabras. Lucas 19:17 Por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. Pero en la vida actual, después que el Señor partiría para la gloria, iba a ser difícil por los discípulos y Jesús los estaba preparando por las dificultades y persecuciones que iban a sufrir. Así las amonestaciones a los discípulos cuentan igualmente por nosotros en nuestro tiempo, justo ahora. En el mundo del oeste donde viven todos mis lectores, casi no sufrimos persecución. Pero se ve por las cosas que están aconteciendo en el mundo, muy rápido se ve cómo puede cambiarse, aun en las naciones donde se garantiza en la constitución “libertad de culto.”

El tema principal en las palabras del Señor toca el punto acerca del cuidado del Padre por nosotros, sea como sea la oposición, y por cual mundo vamos a vivir. No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pensamos mucho de cuidar a nuestro cuerpo, temo yo, sin pensar mucho que todo aquí es pasajero mientras las cosas celestiales son eternas. Como nos dice en 2 Corintios 5:1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Si no debemos temer a los que matan el cuerpo ¿debemos temer a un virus para no congregarnos? Solo dejo la pregunta pues me parece importante escuchar las palabras del Señor acerca de la levadura de los fariseos, la hipocresía. Nuestro Padre, que cuida a los pájaros, nos puede cuidar a nosotros también y si no, ¿no tenemos una casa no hecha de manos que no puede ser tocado ya por un virus u otra cosa dañina? Otra vez, escuchemos las palabras de nuestro amado Señor Jesucristo No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

Brevemente vale la pena mencionar dos cosas que se usa a veces para decir, falsamente, que el cristiano puede perder su salvación. Más el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. Otra vez, aquí esta hablando de premios en el día del reino, no que un cristiano, por debilidad y temor, negara al Señor en palabra o estilo de vida y así pierde su salvación. Segundo al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado. Solo un pecador no arrepentido puede hacer esto y así era la actitud de los fariseos que rechazaron a Jesucristo como su Mesías, atributando sus hechos a Beelzebú. A mí me parece que es imposible hoy en día blasfemar contra el Espíritu Santo pues no hay en este mundo ahora una perfecta manifestación del Espíritu Santo como había cuando el Señor Jesucristo estaba en este mundo presencialmente.

Otra cosa acerca de la vida relacionada con el futuro vemos en las palabras del Señor a uno que tenía pleito contra su hermano acerca de una herencia. Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. ¿Cuál era el problema aquí? Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Hay los que predican que, al recibirlo a Cristo, el creyente va a tener salud y prosperidad. Pero el anhelo de la prosperidad no es lo que debe ser característica de un creyente. El hombre rico era un hombre sin fe que vivía por este mundo y pensaba jubilarse temprano, sin considerar que no tenía muchos años sino una sola noche de vida y era necio. No seamos nosotros también necios, viviendo solo por este mundo. Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. ¿Nos interesa la riqueza de Dios?

Felipe Fournier
19 junio de 2022