“Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado.” Este edicto de parte de un emperador romano y su cumplimiento postergado nos enseñan como podemos quedarnos seguros que la mano de Dios está detrás de los movimientos de los políticos, aunque vemos que sus hechos en contra la justicia de Dios van mal en peor. Era necesario que el Cristo naciera en Belén, según la profecía de Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” Pero María y Jose eran de Nazaret, uno 125kms de distancia de Belén. Eso no era un obstáculo por Dios y así eran forzados de viajar, aunque hubiera sido imprudente tomar tal viaje cuando María estaba muy embarazada. Pero la mano de Dios estaba y está detrás de los movimientos del mundo, obrando todo por sus propósitos eternos.
“Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.” Sin duda el mesón lleno tenía que ver con la muchedumbre de viajeros por el edicto, y aún más por ser la familia de Jose una familia pobre. ¿Pero así tratar a una mujer embarazada? Pero todo tenía que ver con el corazón duro y rebelde del ser humano; años después, el mismo Señor Jesús diría “Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza.” Lucas 9:58 Como nos cuenta Juan “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.” Juan 1:10-11 Así lo vemos en el evangelio de Lucas, rechazado desde su nacimiento. Pero a pesar del desinterés general del ser humano, había mucho interés del cielo y de los pocos piadosos y fieles en Israel.
El Salmo 25:14 nos cuenta “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.” Así estos pastores de noche eran personas sin estima en la nación de Israel. Se dice que los pastores de capacidad servían de día cuando había mucho que hacer con las ovejas, y los de poca habilidad servían de noche. Pero a estos aparecía los angles (y no a los lideres religiosos) con el mensaje de gran gozo y la alabanza celeste. “Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Se nota que “decían” y no cantaban, a pesar de cantos de la navidad que dicen lo contrario. El poder de cantar es reservado al hombre redimido, y no de los ángeles que no necesitan redención, pues no son criaturas caídas como todo ser humano.) El hombre incrédulo diría quizás; “¿Y dónde está la paz prometida?” Es cierto que no llegaba paz a la tierra de ninguna manera. Pero era el Príncipe de la paz que nació y allí estaba en el pesebre, echado fuera por el hombre ya. Así el mundo no puede esperar la paz, hasta que venga el Príncipe en su manifestación y aparece “la mañana sin nubes.” 2 Samuel 23:4
La traducción “buena voluntad para con los hombres” según los mejores traductores debe de ser “buen placer en el hombre.” Tiene que ver con la primera vez que Dios podía tener perfecto gozo en un hombre, un niño santo, el Señor Jesús. Por cuatro mil años de la historia del hombre, Dios no había visto uno en que podía tener perfecto gozo. Así el Salmo 14:3 nos cuenta “Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” Mientras nuestro Señor, Dios manifestado en la carne, estaba en la tierra, se decía “Ninguno hay bueno, sino sólo Dios.” Lucas 18:19 Jesús ya ascendido al cielo, el apóstol Pablo cita el Salmo 14:3 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno.” Romanos 3:10
Los pastores nos muestran su fe con su conversación “los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.” Fueron, no para ver si algo si había sucedido, sino para ver “esto que ha sucedido”, el lenguaje de la fe. Las representaciones de la navidad muchas veces enseñan los magos allí también, pero se sabe por el evangelio de Mateo que los magos venían, no al pesebre sino a la casa, Jesús teniendo cerca de dos años.
Habiendo hecho referencia a la navidad y su celebración en este mes, menciono algunas cositas más. Uno es, según los dotados que han investigado con diligencia las fechas según el servicio de Zacarias y así calculando, llegan a concluir que el Cristo nació en septiembre/octubre. Si se sabe que mucho relacionado con la navidad venia del paganismo, incluyendo el árbol de la navidad y otras cosas. Pero he cambiado algo de parecer en cuanto este día de feria, siendo que en ingles la palabra “Christmas” tiene en nombre de Cristo en sí. De notar es esto que el mundo secular ya no quiere que se pronuncia “Christmas” porque no les gusta que aparezca en nombre de Cristo en ninguna forma. Quieren que se diga “Happy Holidays” que es “feliz feriados” así eliminando el nombre de Cristo. Así cuando veo escrito “Christmas” me siento agradecido que esta lucecita, tan pequeña y corrupta que sea, todavía brilla en una nación casi por todo dado al paganismo, eliminando por lo máximo el Cristo, menospreciándolo de nuevo.
Nuestro capítulo sigue con la escena en el templo durante los primeros meses del niño Jesús. Presentado en el templo, se encuentra dos fieles, desconocidos en el mundo, pero conocidos a Jehová. Simeón, y Ana formaban parte del pequeño grupo en Israel, un remanente quienes buscaban y esperaban el Mesías. Simeón, habiendo recibido la revelación del Espíritu Santo de ver a su Cristo antes de morir, llegaba justo al momento indicado y alababa a Dios con una profecía importante por el tema del evangelio de Lucas. “La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.” Así se anticipa la bendición de los gentiles, algo que debería haber regocijado el corazón del autor del evangelio, Lucas, un Gentile.
Continuamos el estudio la semana que viene, Dios mediante.
19 diciembre de 2021