“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” 2 Corintios 6:14-15
Hay en el capítulo de hoy día un ataque contra Nehemías que tiene la forma quizás mas engañosa que encontramos en el libro, pero imagino que para Nehemías era casi insoportable. Antes vimos como Sanbalat, y Tobías, y Gesem el Arabe habían enojado, burlado, y amenazado, pero ahora es totalmente diferente. Se fingen como que quieren hacer una amistad con Nehemías. “Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono.” Este tipo de ataque del mundo es difícil de resistir, pero recordamos lo que nos dice Juan en su primera epístola; “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.” 1 Juan 2:15 También Santiago nos dice “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” Santiago 4:4 Nehemías detectó el engaño “Mas ellos habían pensado hacerme mal.” El mundo toma muchas formas y no todos son fáciles de detectar porque tienen la apariencia de algo bueno, pero en el fin, todo era para enredar a Nehemías e impedir que la obra de construir el muro se terminara.
Y la tentación no era una sola vez; “Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera.” Me hace recordar de otro conocido en la escritura que a menudo se acercaba a la tentación, quizás pensando que podía resistir, el mismo Sansón. “Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.” Jueces 16:15-17 Acaso nos sorprende que tal Sansón podría ser engañado cuando sabía muy bien la intención de la mujer, pero así son las asechanzas del enemigo y si nos creemos exonerados de lo mismo, estamos engañándonos a nosotros mismo también. ¡Que sigamos nosotros el ejemplo de Nehemías y no el ejemplo de Sansón!
Otro triste ejemplo del compromiso con consecuencias grandes es la historia en 1 Reyes 13; un profeta joven fue a Betel para profetizar contra el altar idolatra de Jeroboam por palabra de Jehová. Andaba con una prohibición de formar cualquier enlace con aquella ciudad, relacionada ya con el ídolo de Jeroboam, aunque mucho antes fue nombrado “casa de Dios.” Pero otro profeta, ya comprometido por vivir en Betel, lo engañaba con fines de hacer su propia situación verse menos comprometido. Por la mentira y engaño, el fiel profeta joven fue atrapado por la mentira del profeta viejo y resultaba en el fin de su ministerio por una muerte prematura y antes de tiempo. Vale la pena leer y meditar bien esta historia.
Vemos ahora que Sanbalat, viendo que no logró lo que buscaba, tomaba otro camino. Parece que la carta abierta era como una postal, enviada así específicamente para que otros pudieran leer las palabras, con una astucia y malicia desgraciadamente no tan desconocida entre creyentes en el Señor Jesucristo. “Se ha oído entre las naciones, y Gasmu lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros; y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey.” Si no sirve el compromiso, pues, hay que hacer una calumnia por empezar un chisme. Este chisme era calculado para poner miedo en el corazón de Nehemías, aunque era totalmente falso. “Entonces envié yo a decirle: No hay tal cosa como dices, sino que de tu corazón tú lo inventas. Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada.” Con la confianza de uno que vive en el temor de Jehová, sabiendo que Dios conocía la verdad, no se puso miedoso de esta fuerte calumnia, y respondió Nehemías con una oración de repente “Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.” ¡O hermanos, que tengamos cuidado de repetir palabras escuchadas sin un testimonio fiel y probado en la boca de dos o tres testigos! A veces se cubre el chisme diciendo algo como “esto es muy confidencial” u otra manera de cubrir lo que realmente es nada más que un rumor, sin fundamento o verdad. Me acuerdo haber visto en la pared de un local en la Republica Dominicana el verso de Proverbio 11 “El que anda en chismes descubre el secreto.” Me parecía raro en aquel tiempo, un versículo tan negativo en la pared de un local. Pero creo que entiendo ahora el motivo de los hermanos que colocaron este versículo. ¡Que daño ha sido hecho al pueblo de Dios a través del chisme! Pero Nehemías sabía dónde encontrar la fuerza para resistir y continuar la obra. A mí me gusta como Nehemías brota en la oración tan a menudo durante su lectura.
Los ataques siguen para Nehemías, siempre cambiándose de forma, pero a raíz del mismo enemigo. Nehemías fue a visitar a uno que supuestamente era su amigo, el cual aconsejaba que se refugiaren el en templo. “Reunámonos en la casa de Dios, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte.” El templo solo era por los sacerdotes, y Nehemías no pretendía a nada que no era, así hubiera sido un pecado contra Dios hacer según esta sugerencia motivado por el soborno. Pero Nehemías, siendo hombre de oración y temor de Jehová, otra vez detectaba el engaño. “Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.” ¡Qué gran decepción por Nehemías ver que un amigo judío fuera sobornado por los mismos enemigos tan decididos! No hay forma de profundizar los métodos empleados por estos enemigos para impedirle a Nehemías y hacer cesar la obra. Nehemías oraba una oración después consistente con su día, pero no sería una oración por la época cristiana cuando el Señor Jesús nos aconseja amar a nuestros enemigos. “Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron.” Esta orando una imprecación, o sea, petición a Dios que ejecutase juicio, que leemos muchas veces en los Salmos y también en el libro de Apocalipsis, fuera del rango de la época cristiana.
Es con un alivio que leemos las palabras “Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días.”
`8 agosto de 2021