MEDITACIONES

de     F. F.

Daniel 11: El pasado y el futuro


Léase por favor Daniel 11


En la descripción en este capítulo desde el verso 1 hasta el verso 36 vemos cosas que fueron futuros en el tiempo de Daniel, pero por nosotros, son históricos. Los detalles de lo que iba a pasar son tan específicos que muchos que han leído esta profecía de Daniel dicen que tiene que haber sido escrito después, porque nadie puede anticipar el futuro con tanto detalle preciso que tenemos aquí. Estos son los que no conocen a Dios y no pueden creer que todo esto fue dado a Daniel por revelación divina.

Es interesante como Daniel en su profecía hablaba de los reinos del norte y del sur. Verso 7: “Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará. Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y por años se mantendrá él contra el rey del norte. Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra.” Siria no es muy al norte ni Egipto tanto al sur. Sus nombres están relacionados con su lugar al norte y al sur de “la ciudad santa” o sea, Jerusalén. Estos reyes perseguían a la nación de Israel, aunque en si realmente apenas puede decir que era una nación completa, pues era un pequeño remanente de los que habían vuelto en los tiempos de Zorobabel, Esdras, y Nehemías. Ellos eran principalmente de las tribus de Juda y Benjamín y unos cuantos de las otras tribus que no se fueron en la primera cautividad de las diez tribus, sino se quedaron con sus hermanos. Puede ser que ellos eran los de los tiempos de Ezequías en 2 Crónicas 30. “Envió después Ezequías por todo Israel y Judá, y escribió cartas a Efraín y a Manasés, para que viniesen a Jerusalén a la casa de Jehová para celebrar la pascua a Jehová Dios de Israel… Y determinaron hacer pasar pregón por todo Israel, desde Beerseba hasta Dan, para que viniesen a celebrar la pascua a Jehová Dios de Israel, en Jerusalén; porque en mucho tiempo no la habían celebrado al modo que está escrito… Pasaron, pues, los correos de ciudad en ciudad por la tierra de Efraín y Manasés, hasta Zabulón; mas se reían y burlaban de ellos. Con todo eso, algunos hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón se humillaron y vinieron a Jerusalén.” Creo que vemos que algunos de ellos permanecían en el centro divino para ser preservados del juicio que cayó sobre las diez tribus primero (cautivos por los Asirios) que la cautividad de Juda y Benjamín por los Caldeos. La prueba de esto vemos en Ana. “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.” Lucas 2:36-38

Pero estoy yendo un poco lejos del capítulo nuestro. Mi pensamiento es ver como Jehová Dios relacionaba todas las profecías de Daniel a la nación de Israel, la nación de la cual había dicho por el profeta Oseas “Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.” Oseas 1:8 Esta etiqueta fue puesta sobre la nación de Israel en aquel día, y en el gobierno de Dios, allí está hasta el día de hoy. Pero como sabemos por muchas escrituras, aun el mismo capítulo de Oseas 1, no es por siempre jamás, pues las promesas de Dios a Abraham han de cumplirse. “Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente. Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande.” Oseas 1:10-11 Así en la profecía de Daniel vemos el enfoque en las naciones de los gentiles, pero con su relación a Israel, dándonos a entender los consejos de Dios incambiables, aunque por el momento Dios iba a reconocer a los reinos gentiles en vez de enfocar en su viejo pueblo.

Continuando en los eventos históricos (a nosotros, futuro para Daniel) vemos otra vez prefigurado la persona histórica, Antioquia Epifanías. Verso 21: “Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos. Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto. Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente.” Tenemos aquí de nuevo, pienso, el hombre que se nos presenta en el capítulo 8 de Daniel, verso 9, como el “pequeño cuerno” surgiendo de uno de los cuatro reinos en los que eran del dominio griego. Es el que tiene la fama, como decíamos en un estudio anterior, de haber sacrificado un puerco sobre el altar en Jerusalén, todo con el deseo de blasfemar Jehová, Dios de Israel. Del capítulo 8 de nuevo citamos el versículo “Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.” Daniel 8:11 En nuestro capitulo amplifica lo mismo “Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.” Como explicamos antes, la persona histórica anticipa la persona futura, el rey del norte, cuyas destrucciones serán en castigo de Dios sobre los infieles de la nación de Israel que tendrán su confianza en el anticristo. “Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.”

Tomemos ánimo, hermanos, pues, aunque estos tiempos son ambos históricos y futuros, sabemos que somos ahora “el pueblo que conoce a su Dios”, cosa que también a nosotros nos debe esforzar en estos tiempos tan difíciles.

FELIPE FOURNIER
24 enero de 2021