“Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad… tú eres aquella cabeza de oro.” Daniel 2:37-38
“Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.” Apocalipsis 13:2
En nuestro capítulo de hoy vemos como Nabucodonosor, habiendo escuchado de Daniel que era “aquella cabeza de oro” hizo por si mismo “una estatua de oro” y mandaba que “os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.” Recordamos también como el diablo en la tentación en el desierto dijo al Señor Jesucristo “Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.” Lucas 4:7 Siempre ha buscado el hombre y el diablo lo que solo pertenece a Dios; eso es, la adoración. A la primera pareja, la serpiente les dijo “seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.” Nabucodonosor recibía su autoridad de Dios mismo, pero en vez de honrar al Dios que Daniel le había dicho que le daba la autoridad y poder, hizo su estatua de oro y mandaba que todo pueblo bajo su autoridad se honrara aquella estatua. No nos dice la escritura, pero tengo pensado que la imagen de la estatua era la imagen de él mismo. En el día futuro va a haber la bestia y su imagen y su poder vendrá, no de Dios como lo de Nabucodonosor, sino del “dragón” que sabemos es el mismo diablo. Nabucodonosor, en su día, reinando sobre la mayor parte de la tierra, cada pueblo con sus dioses, era obligado esta vez de adorar solo a su imagen de él. Había solo tres esclavos que decidían que no.
Es interesante ver el instrumento de significar que era tiempo de adorar. “…al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado.” ¿No es de significado que, para emocionar a la gente hacer la adoración que el quería, usaba la música como algo que iba a inspirarlos a participar? La música es natural y puede ser bien engañosa. Al hombre natural le da la idea que está haciendo algo que agrada a Dios porque a él le hace sentir bien, emocionalmente. Pero la verdad es eso que la música no es algo que agrada al oído de Dios. “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Juan 4:23-24 Como la miel que era prohibido en los sacrificios, así la música instrumental no tiene nada que ver con la adoración cristiana. No es que sea mala; es cuestión de introducir lo que agrada al ser natural en la adoración.
No es tan diferente los instrumentos que el falso profeta va a usar en el día futuro para asegurar la adoración de la bestia. “Inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.” 2 Tesalonicenses 2:9-10 En vez de la música que emocionaba la multitud de participantes en la adoración de la estatua de Nabucodonosor, usará aquel inicuo señales y prodigios, pero serán el tipo mentiroso para engañar al mundo de profesantes falsos. (No va a haber entre ellos cualquier cristiano, pues nosotros hubiéramos sido arrebatados antes que viniera este tiempo.) No estoy poniendo un paralelo entre los que usan la música en sus iglesias y estos prodigios mentirosos para engañar a los del día futuro; nada más quería notar el engaño de la música, que puede apreciar cualquier inconverso, quizás tal que le hace pensar que está bien con Dios, porque escucha con agrado el coro de una iglesia. Quizás tal persona, no habiendo aceptado a Cristo como su salvador, estará en el día futuro mirando otra cosa emocionante; prodigios mentirosos para hacerlo adorar a la bestia y su imagen. No queremos hacer al hombre perdido sentir bien aun en sus pecados. Queremos advertirlo que debe arrepentir de sus pecados y acudir a Cristo como el único y suficiente salvador.
Dejamos la historia de los fieles amigos de Daniel para la semana que entra. Pero para dar una idea que tan difícil era su decisión, vemos que Nabucodonosor tenía el apoyo de toda persona importante. “Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.” ¡Como las aletas del pez que le permiten remontar la corriente tan fuerte, así estos tres esclavos se atrevían desafiar el mandamiento del rey más potente en todo el mundo! A nosotros también el mundo es muy contrario y hay muchos que caminan con la corriente del mundo, hasta mucho que profesan el cristianismo. Que Dios nos ayude que seamos fieles como estos tres amigos de Daniel.
11 octubre de 2020