MEDITACIONES

de     F. F.

Daniel 1, parte 2: La sabiduría de Dios


Léase por favor Daniel 1


Vamos en un curso un poco chueco estudiando a Daniel, pues la semana pasada me desvié hablando de la diadema que había caído de la nación de Israel y pasado al Gentile Nabucodonosor pero muy pronto estará sobre la cabeza del Señor Jesús. Se me olvidó que no había terminado el capítulo 1 de Daniel (gracias Bill Gooding por recordarme) y tengo unas cuantas observaciones sobre los resultados del propósito de corazón manifestado por Daniel y sus tres compañeros.

Primero quiero notar como Daniel se asociaba con fieles amigos con los mismos ejercicios de corazón. Pedro, en otro día, se encuentra alrededor de una fogata en la compañía de inconversos y enemigos del Señor Jesús. “Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego.” Marcos 14:54 La fogata hasta el día de hoy, nos habla de calor y compañerismo que muchos de nosotros apreciamos. ¿Cuál fue el resultado de este compañerismo? Pues, nada bueno. “Y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices.” Una semana después, Pedro estaba en otra fogata, una fogata puesta por el mismo Señor Jesús. “Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado.” Juan 21:9-13 Esta fogata era una donde Pedro fue restaurado públicamente; el compañerismo alrededor era bendito.

Creo que vemos que Daniel era amigable con los Gentiles, vemos, en su estado con el jefe de los eunucos. “Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos.” Así vemos como el Señor Jesús era amigable con los publicanos y pecadores y eso fue algo con que los lideres de Israel lo condenaron. “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.” Lucas 15:1-2 “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.” Mateo 11:18-19 Así cuando leemos en Santiago 4:4 “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”, nos damos cuenta que esta hablando de la asociación con el mundo como compartiendo sus sueños y metas, sin relación con Dios. Alguien hace mucho dijo algo así “Si te vas a separar del mundo sin tener el testimonio de uno que ama a Cristo, hay que tomar una taza de café de vez en cuando para que no te crean Mormón.” Así no es simplemente separación del mundo sino también un testimonio del amor de Dios derramado en nuestros corazones y brillando hacia otros. Eso era el testimonio de Daniel, que todo lo que hacia era por su fidelidad a su Dios y así lo entendieron.

Otra cosa que noto después de la prueba de Daniel por los diez días de la dieta muy simple, pero no de la carne ofrecida a los ídolos de los caldeos. “En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino.” Hasta el día de hoy en el mundo secular, se admira a los caldeos de los días de Nabucodonosor por su tecnología, ciencia, y cultura. Pero Daniel y sus amigos se veían diez veces mejores que estos sabios de Babilonia. ¿Por qué? Creo que encontramos la respuesta en 1 Corintios 1 y 2 aunque fue dicho a creyentes en Cristo, y Daniel con sus compañeros solo conocían el antiguo testamento y no todo de ello. “Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.” 1 Corintios 2:6-8 Daniel y sus compañeros tenían “la sabiduría oculta” solo dado a los que tienen una relación con el Dios verdadero. Y usted, si es creyente en Cristo, tiene mejor inteligencia acerca de las cosas espirituales que cualquier doctor o científico del mundo que desconozca a Cristo como Salvador. Mirando al mundo en su caos especialmente en estos días de la corona virus, podemos estar tranquilos porque sabemos que nada esta fuera de la mano de nuestro Señor. Y aunque padezcamos con los demás, confiamos como Daniel y sus amigos por conocer y ser amado por el Dios viviente que dio a su hijo que muriera por nosotros.

FELIPE FOURNIER
20 septiembre de 2020