MEDITACIONES

de     P. F.

Josué y pasando el rio Jordan  *

Josué 3; Colosenses 3:1–11*

Israel cruza el Jordán

“(3:1) Y LEVANTOSE Josué de mañana, y partieron de Sittim, y vinieron hasta el Jordán, él y todos los hijos de Israel, y reposaron allí antes que pasasen.  (3:2) Y pasados tres días, los oficiales atravesaron por medio del campo,  (3:3) Y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando viereis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los sacerdotes y Levitas que la llevan, vosotros partiréis de vuestro lugar, y marcharéis en pos de ella.  (3:4) Empero entre vosotros y ella haya distancia como de la medida de dos mil codos: y no os acercaréis á ella, á fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir: por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino.  (3:5) Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana entre vosotros maravillas.  (3:6) Y habló Josué á los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto, y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto, y fueron delante del pueblo.  
(3:7) Entonces Jehová dijo á Josué: Desde aqueste día comenzaré á hacerte grande delante de los ojos de todo Israel, para que entiendan que como fuí con Moisés, así seré contigo.  (3:8) Tú, pues, mandarás á los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: Cuando hubiereis entrado hasta el borde del agua del Jordán, pararéis en el Jordán.  
(3:9) Y Josué dijo á los hijos de Israel: Llegaos acá, y escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios.  (3:10) Y añadió Josué: En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él echará de delante de vosotros al Cananeo, y al Heteo, y al Heveo, y al Pherezeo, y al Gergeseo, y al Amorrheo, y al Jebuseo.  (3:11) He aquí, el arca del pacto del Señoreador de toda la tierra pasa el Jordán delante de vosotros.  (3:12) Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, de cada tribu uno.  ( 3:13) Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová Señoreador de toda la tierra, fueren asentadas sobre las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se partirán: porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón.  
(3:14) Y aconteció, que partiendo el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto,  (3:15) Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, así como los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados á la orilla del agua, (porque el Jordán suele reverter sobre todos sus bordes todo el tiempo de la siega),  (3:16) Las aguas que venían de arriba, se pararon como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Sarethán; y las que descendían á la mar de los llanos, al mar Salado, se acabaron y fueron partidas; y el pueblo pasó en derecho de Jericó.  (3:17) Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco”.  Josué 3:1–17


Colosenses 3:1-11

Cristo es nuestra vida

“(3:1) SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.  (3:2) Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.  (3:3) Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.  (3:4) Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.  

Hacer morir los deseos mundanos

(3:5) Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:  (3:6) Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.  (3:7) En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas.  (3:8) Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.  
(3:9) No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

Vestirnos de piedad y amor

(3:10) Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió;  (3:11) Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos ”.  Colosenses 3:1-11


“Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim y vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo. Y después de tres días, los oficiales recorrieron el campamento, y mandaron al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella, a fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino”.

“Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos”. Mateo 8:22

¿No se puede decir de todos los días de nuestras vidas “no habéis pasado antes de ahora por este camino”?  El camino donde iban a seguir el arca del pacto de Jehová su Dios les iba a guiar a través de un rio cuyo nombre da la idea a muchos de la muerte.  Algunos piensan que al pasar el rio Jordan como la muerte, entra uno en el cielo.  Pero no se ve conflictos en el cielo, y asi no se puede comparar el Jordan con la muerte física.  Pero, en cierto sentido, el Jordan si nos habla de la muerte pero no la muerte física, sino la muerte con Cristo a todo lo que nos conectaba con este mundo, que era por ellos Egipto.  Y puede ser que aquella decisión de seguirle a Cristo a este extremo nos puede separar hasta de nuestra familia.  Me acuerdo de un hermano dominicano que decidía que era demasiado costo seguir a Cristo cuando su esposa tenía ganas de participar más bien en el mundo.  Sabemos que el hermano no puede perder su salvación, pero no dudamos que su decisión ha sido una pérdida grande.

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria … . Cristo es el todo, y en todo”.

Hubo dos tribus y medio que no querían entrar en la tierra.  Así hay muchos creyentes que ven este paso en su vida practica innecesaria, o acaso demasiado costoso.  Pero si Cristo a mi alma es “todo y en todo” vale la pena seguirle dondequiera que va.  Pero muchas veces el problema es uno práctico; como nos enseña el apóstol Juan “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. 1 Juan 2:15-17  ¡Que estemos nosotros entre los que pasen el Jordan en pos de Cristo!

FELIPE FOURNIER
28 mayo de 2017