MEDITACIONES

de     P. F.

Algo mas sobre las piedras  *

Estoy en Walla Walla con mis hijos y nietos y me sale dificil escribir con las distracciones.  Pero queria compartir algo que me escribio el hermano M. C. de Venezuela algo mas sobre las piedras de que escribimos la semana pasada.

Hermano Felipe, me gusta mucho como habla el apóstol Pedro del testimonio de los creyentes representados como piedras vivas.  “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados” (1Pe.2:1-8).  Noto una diferencia entre las piedras en el tiempo de Josué eran puestas como testimonios, para que cuando los hijos preguntaren a los padres  “¿Qué significan estas piedras”? ... los padres darían el testimonio para “que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días”.  En cambio, nosotros como piedras vivas ... “para ofrecer sacrificios espirituales por medio de Jesucristo”.

La semana que viene continuaremos con el tema de Josue y los hijos de Israel ya estando en la tierra con sus muchos enemigos y estorbos para poseer la tierra que Jehova les dio.

“Y Jehová dijo á Josué: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto: por lo cual el nombre de aquel lugar fué llamado Gilgal, hasta hoy. Y los hijos de Israel asentaron el campo en Gilgal, y celebraron la pascua á los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó. Y al otro día de la pascua comieron del fruto de la tierra los panes sin levadura, y en el mismo día espigas nuevas tostadas. Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron á comer del fruto de la tierra: y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año”.

FELIPE FOURNIER
11 junio de 2017