MEDITACIONES

de     P. F.

Moisés y Aarón en Horeb, el monte de Dios  *

Éxodo 4:27–31*

“(4:27) Y Jehová dijo á Aarón: Ve á recibir á Moisés al desierto. Y él fue, y encontrólo en el monte de Dios, y besóle.  (4:28) Entonces contó Moisés á Aarón todas las palabras de Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.  
(4:29) Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel:  (4:30) Y habló Aarón todas las palabras que Jehová había dicho á Moisés, é hizo las señales delante de los ojos del pueblo.  (4:31) Y el pueblo creyó: y oyendo que Jehová había visitado los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse y adoraron”. Éxodo 4:27–31


Disculpe la demora de una semana sin estudio.  Fui con D. J. a Mexicali la semana pasada para disfrutar un día de comunión, recordando al Señor en su muerte con la pequeña asamblea allá en el campo.  Vinieron unos cinco de Ensenada también y disfrutamos un tiempo de cantar himnos, lectura bíblica, y después un almuerzo juntos.  Estaba haciendo 44 grados C que es normal para esta temporada en Mexicali pero el Señor nos mostraba misericordia, pues había una buena brisa soplando disminuyendo el calor y las moscas que pueden ser bien molestosas.  R. C., recién congregado al nombre del Señor en Mexicali con su esposa.  Él es dentista de Algodones que ha ayudado a muchos hermanos de los EU y por los cuales conoció la sana doctrina.

“Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó”.

No sé cuántos años habían pasado desde la última vez que Moisés hubiera encontrado con su hermano Aarón.  Posiblemente era más que cuarenta años.  Indudablemente así tenían mucho que hablar.  Pero lo que me parece bonito es que se encontraron en el monte de Dios.  Su conversación entonces, era sobre las cosas de Dios, de su amor para Israel (Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito) y así creo que pasaron muchas horas conversando, no solo de cosas familiares, sino también de Jehová.  La reunión de estos hermanos carnales indudablemente era un evento lleno de gozo.  Pero el gozo fue aumentado por haber encontrado “en el monte de Dios”.

Acabo de regresar hace dos semanas de una visita con la familia de mi esposa en el este.  Fuimos principalmente para enterrar las cenizas de mi suegro que falleció el año pasado pero porque estábamos a tiempo para la graduación del sobrino de mi esposa, asistimos este evento y después, fuimos a la casa de su hermano.  Su hermano fue criado en la asamblea.  Pero buscaba yo en vano para cualquier cosa que indicaría que yo estaba en la casa de uno que profesa conocer a Cristo; acaso una Biblia en la mesa, o un texto en la pared.  Pero no, no pude encontrar cualquier cosa.  Nuestra reunión no fue “en el monte de Dios”.

La familia si es importante.  Es una misericordia de Dios en este mundo poner el hombre en familias.  “El Dios que hace habitar en familia los solos”. Salmo 68:6  Es una de las marcas de la decadencia y deterioración de la raza humana que Satanás ha logrado mucho en la destrucción de la familia; divorcios, separaciones, y los matrimonios entre homosexuales.  Todo esto refleja un mundo bien alejado de Dios.  Tuve la oportunidad de decir algunas cosas para el Señor durante el entierro de mi suegro, y siendo que los sobrinos y sobrinas de mi esposa son mayormente inconversos, fue una oportunidad que acaso el Señor usa para dar luz a sus corazones.  Pero para mí era un evento mayormente de tristeza, sabiendo que no había posibilidad de visitar con esta familia “en el monte de Dios”.  Para mí el evento de más gozo durante el viaje era poder partir pan con la única asamblea en el estado de Massachusetts.  Eran principalmente hermanos en Cristo que nunca conocía yo antes pero teníamos un enlace automático por el amor de Cristo.

“Y fueron Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel.  Y habló Aarón acerca de todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.  Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron”.  Vemos aquí algo que seguía por la historia de Israel y continúa hasta el día de hoy en la administración de la congregación de Israel y ahora en la iglesia local.  Moisés y Aarón trabajaban por el pueblo pero a través de los ancianos.  Eran personas de mayor edad que administraron con Moisés.  “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de las aflicciones de Cristo, que soy también participante de la gloria que ha de ser revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de un ánimo pronto”. 1 Pedro 5:1-2

¡Y que repudiación de la incredulidad de Moisés!  Moisés había dicho a Dios “He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; …”.  Pero en vez de eso, no solo le creyeron sino también inclinaron y adoraron.

FELIPE FOURNIER
21 junio de 2015