Novens plaga: Las tinieblas
(10:24) Entonces Faraón hizo llamar á Moisés, y dijo: Id, servid á Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas: vayan también vuestros niños con vosotros. (10:25) Y Moisés respondió: Tú también nos entregarás sacrificios y holocaustos que sacrifiquemos á Jehová nuestro Dios. (10:26) Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una uña; porque de ellos hemos de tomar para servir á Jehová nuestro Dios; y no sabemos con qué hemos de servir á Jehová, hasta que lleguemos allá.
(10:27) Mas Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir. (10:28) Y díjole Faraón: Retírate de mí: guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás. (10:29) Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro”. Éxodo 10:21–29
Moisés anuncia la décima plaga
(11:4) Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto, (11:5) Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias. (11:6) Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni jamás será. (11:7) Mas entre todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua: para que sepáis que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas. (11:8) Y descenderán á mí todos estos tus siervos, é inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está bajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de con Faraón. (11:9) Y Jehová dijo á Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. (11:10) Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón: mas Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió á los hijos de Israel fuera de su país”. Éxodo 11:1–10
Estoy aquí en el Perú, disfrutando un tiempo con los hermanos Peruanos y también con algunos que están visitando. Mi tiempo es corto pero voy a intentar escribir algo brevemente.
“Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová. Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro! No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón”.
¿Padres en el desierto, hijos en Egipto? ¿No debe hablarnos a nosotros quienes somos padres y madres? Que astucia de Satanás que busca a los jóvenes, sabiendo que así puede vencer la continuación del testimonio. Aquí en el Perú hemos estado hablando de como en algunas asambleas solo hay ancianos, pues los jóvenes se han ido o al mundo o a las sectas. ¿Acaso es porque no vieron en nosotros los padres este gran deseo y urgencia que tenía Moisés, que los hijos NO IBAN A QUEDAR en Egipto? Que el Señor nos ayude en nuestra debilidad guardar a nuestros hijos y sobre todo, enseñarles por nuestro ejemplo las cosas que tienen valor para la eternidad.
“Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones”.
Para mi esta porción sigue notando como Jehová puso diferencia entre Egipto y su pueblo. “Luz en sus habitaciones”. ¡Qué bonito la diferencia entre las tinieblas tan densas y la luz que tenían los hijos de Israel! ¿Hay luz en nuestras habitaciones? ¿Allí tiene plena entrada la palabra de Dios que es “Lámpara es á mis pies tu palabra, y lumbrera á mi camino”? (Salmo 119:105) ¿Se acuerda de Judas cuando el Señor Jesús le había dado la porción preferida? “Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto…Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche”. Juan 13:27-30 Se que era de noche de verdad, pero también hay una lección espiritual, pues Judas estaba saliendo afuera de la presencia del Señor Jesús. ¡Que nosotros tengamos siempre el ánimo de andar con nuestra cara hacia la luz de la presencia de Dios! “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”. 1 Juan 1:5-7
Una cosita más quería notar antes de dejar las nueve plagas; Nos dice que esta ultima vez de hablar con Faraón, Moisés “se salió muy enojado de con Faraón”. Normalmente el enojo no es algo que debe ser característica de un hijo de Dios. Pero aquí vemos el Moisés, antes tímido y con miedo de hablar ante el pueblo de Israel y Faraón, totalmente de acuerdo con la mente de Dios para con Egipto y Faraón. Vemos lo mismo en Cristo en Marcos 3:5 “Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle”. Tengamos cuidado nosotros que nuestros enfados siempre sean de esta carácter.
2 agosto de 2015