MEDITACIONES

de     P. F.

Mas pensamientos sobre la zarza ardiendo  *

Nuestro hermano Lon Hulen me ha compartido mas pensamientos sobre la zarza ardiendo de Moises y me parecian buenas para compartir.  Asi los tradujo y espero que sean de provecho.


Meditación de L.E.H, 8 de mayo, 2015 (traducido por Felipe Fournier)

“Una Llama de Fuego”

“(3:1) Y APACENTANDO Moisés las ovejas de Jethro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto, y vino á Horeb, monte de Dios.  
(3:2) Y apareciósele el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.  (3:3) Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.  (3:4) Y viendo Jehová que iba á ver, llamólo Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.  (3:5) Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.  (3:6) Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar á Dios”.  Éxodo 3:1–6


“Y apareciósele el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Éxodo 3:2

Los creyentes conoce este lugar, en el desierto (no en el mundo de Egipto con la sabiduría que Moisés había aprendido allá) cerca del monte de Dios, Horeb (Verso 1)—la zarza ardia en el fuego pero la zarza no se consumia—pero hay verdades relacionados con esta escena que vale la pena considerar.

(1) Esto era para Moses y él se vuelve a un lado para ver este espectáculo y por qué la zarza no se quemaba. (Verso 3)  Ahora quisiera pedirle, querido lector, ¿Ha permitido Dios algo en su vida para atraerlo su atención, tal vez algo desagradable, así que podría “desviar” y ver “por qué?”  Usted y yo, que seamos obedientes a tal “visión.”  Nuestro Señor es muy amable con nosotros.  Sólo me referiré a Lucas 7:40 “Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro”. Creo que a veces nuestro Señor tiene “algo que decir” a usted y mí.

(2) Entonces Dios llama a Moses por nombre y Moses lo reconoce.  La primera cosa que a Moses se dice es que él no debe acerca porque él está de pie en tierra santa y tiene que quitarse sus zapatos.  Esto era porque estaba Moses en la presencia divina; que el que está en contacto con esta maldita tierra no tiene ningún pie con santidad.  A Josue se le fue dicho de lo mismo por el capitán del ejército de Jehová. (Josué 5:15)  Se requiere obediencia y respeto a la santidad de Jehová.  ¿Cuánto más para quienes conocemos nuestros pecados han sido perdonados por medio de la preciosa sangre de Jesús derramada?

(3) El arbusto, algo frágil en la naturaleza, trae ante nosotros los hijos de Israel, guardados por Dios. En otros lugares leemos en las escrituras que Dios es un fuego consumidor.  Consume todo lo que no es conforme a su mente.  Pero la ilustración es que (a pesar de todo lo que se presente ante nosotros en las escrituras de aquellos tiempos cuando todos buscaron su exterminio, y todo lo que nos cuenta la historia que les sucedió a los judíos) no son consumidos.  Isaías 63:9 nos dice “En toda la angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo”.  Malaquías 3:6 nos dice “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”.

(4) Hay algo más aquí, algo que acaso no hemos visto si la palabra de Dios no nos ha enseñado.  En Éxodo 3:6 Dios se revela a Moisés “Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob”.  En el nuevo testamento, hablando con los Saduceos (Marcos 12:26-27) que dicen que no hay resurrección “Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis”. Así esta expresión tiene un significado muy profundo.

(5) Cuando Estaban contaba esta historia en Hechos 7:32, dijo “Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar”.  En Hechos 24:25 leemos “Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó (en inglés “temblaba”)… .  En Hechos 16:29 leemos “El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas”;  En Santiago 2:19 se dice a ciertas personas “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”.   En Isaías 66:2 Dios dice “miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”.

Pero el creyente en Jesús puede cantar así:

   Con Dios tener mi mente en dulce “paz”,
¡Oh que palabra es esta de solaz!
¿Reconciliado? ¡Sí!, yo, el pecador,
Con sangre estoy por mi bueno Salvador.
 
   Perdido fue en mí mismo y en mi obrar,
¡Cuán lejos de Dios y su dulce hogar!
Más me acercó, “por gracia” — ¡es Dios de amor!—
Por fe en la sangre del gran Redentor.
 
   Tan cerca estoy de Dios, mi Padre ya,
Que más cercano estar no puedo acá,
Que en la persona allí de su Hijo en luz
Tan cerca estoy yo como esta Jesús.
 
   Tan caro soy a Dios, mi Salvador,
Que más no puedo ser, ya que el amor
Con que mi Padre ama a su Hijo allí,
El mismo es con que Él siempre me ama a mí.
 
   ¿Por qué vivir yo en miedo o ansiedad?
Pues mío es tal Dios ¡por la eternidad!
De noche y día El me vigila a mí,
Me dice: “tú eres mío, te amo a ti”.
FELIPE FOURNIER
10 mayo de 2015