Josué sucede a Moisés
(31:7) Y llamó Moisés á Josué, y díjole á vista de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo á la tierra que juró Jehová á sus padres que les había de dar, y tú se la harás heredar. (31:8) Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.
La ley ritual se ha de leer al pueblo
(31:14) Y Jehová dijo á Moisés: He aquí se han acercado tus días para que mueras: llama á Josué, y esperad en el tabernáculo del testimonio, y le mandaré. Fueron pues Moisés y Josué, y esperaron en el tabernáculo del testimonio. (31:15) Y aparecióse Jehová en el tabernáculo, en la columna de nube; y la columna de nube se puso sobre la puerta del tabernáculo.
(31:16) Y Jehová dijo á Moisés: He aquí tú vas á dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va, en estando en medio de ella; y me dejará, é invalidará mi pacto que he concertado con él: (31:17) Y mi furor se encenderá contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro, y serán consumidos; y le hallarán muchos males y angustias, y dirá en aquel día: ¿No me han hallado estos males porque no está mi Dios en medio de mí? (31:18) Empero yo esconderé ciertamente mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto á dioses ajenos. (31:19) Ahora, pues, escribíos este cántico, y enséñalo á los hijos de Israel: ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel. (31:20) Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. (31:21) Y será que cuando le vinieren muchos males y angustias, entonces responderá en su cara este cántico como testigo, pues no caerá en olvido de la boca de su linaje: porque yo conozco su ingenio, y lo que hace hoy antes que le introduzca en la tierra que juré.
(31:22) Y Moisés escribió este cántico aquel día, y enseñólo á los hijos de Israel. (31:23) Y dió orden á Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, que tú meterás los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo seré contigo.
(31:24) Y como acabó Moisés de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse, (31:25) Mandó Moisés á los Levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, diciendo: (31:26) Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y esté allí por testigo contra ti. (31:27) Porque yo conozco tu rebelión, y tu cerviz dura: he aquí que aun viviendo yo hoy con vosotros, sois rebeldes á Jehová; y ¿cuánto más después que yo fuere muerto?
(31:28) Congregad á mí todos los ancianos de vuestras tribus, y á vuestros oficiales, y hablaré en sus oídos estas palabras, y llamaré por testigos contra ellos los cielos y la tierra. (31:29) Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os aparteréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal en ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos. (31:30) Entonces habló Moisés en oídos de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo.”. (Deuteronomio 31:1-30)
Escribo de la conferencia en Los Ángeles (Burbank) donde estamos disfrutando tres días de feliz comunión con nuestros hermanos de muchas partes. Estamos estudiando Apocalipsis 21 y la primera parte de 22 y creo que ha sido de mucha bendición. Quizás podre dar un pequeño resumen la semana que viene.
Considerando ahora las palabras de Moisés en nuestro capítulo, hay varias cosas que podemos notar. Como hemos visto antes, Moisés ha aceptado la disciplina de Jehová por su fracaso y no se queja de sus consecuencias ni disminuye su deseo que Josué, el nuevo líder, y el pueblo reciban la bendición de Jehová. “Este día soy de edad de ciento veinte años; no puedo más salir ni entrar; además de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán. Jehová tu Dios, él pasa delante de ti; él destruirá a estas naciones delante de ti, y las heredarás; Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho”. Sigue animándoles acerca de los enemigos que hace 38 años sus padres habían dicho que fuera imposible conquistar. “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará”. Los mismos espías, hombres de fe, Josué y Caleb que hace tantos años habían considerado los enemigos en comparación con el poder de Jehová Dios, andaban todavía con ellos. Todos los demás infieles y desconfiados habían muerto en el desierto.
Para mí es muy interesante que las palabras que Moisés dijo a Josué son casi los mismos que dijo al pueblo. “Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides”. Era amonestación personal para Josué, pero se nota que las palabras tocan los mimos puntos; Jehová con ellos, para nunca desampararles. ¿Qué más necesitaba? Si podemos comparar con un verso del nuevo testamento escrito por nosotros; “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas”? Romanos 8:31-32 Estas son palabras que Moisés y Josué no podían conocer, pero es el mismo Dios. ¿Necesitamos algo más?
Dos cosas más quiero notar: Primero, la importancia de la lectura pública de la palabra de Dios, aunque no era para nada frecuente entre ellos. “les mandó Moisés, diciendo: Al fin de cada siete años, en el año de la remisión, en la fiesta de los tabernáculos, cuando viniere todo Israel a presentarse delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere, leerás esta ley delante de todo Israel a oídos de ellos. Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley”. ¿Una vez a los siete años? Pero no se aplicaba ni siquiera a los siete años. En verdad, en los años de los reyes de Judá, el libro de la ley se perdió por total. “Y dando cuenta Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hilcías el libro a Safán … . Y leyó Safán en él delante del rey. Luego que el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidos. Y mandó a Hilcías … . Andad, consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro”. 2 Crónicas 34:15-21
¡Qué bueno es que nosotros valoremos la lectura de la palabra de Dios, ambos en pública como en los estudios Bíblicos que estamos haciendo ahora en la conferencia o en la casa como parte de la rutina diaria! No es de sorpresa que Israel apartaba tanto de la ley, la ley de la cual eran tan negligentes que el mismo libro se perdió. ¿Qué tal nosotros? ¿Forma la Biblia una parte de cada día de nuestra vida?
La segunda cosa que quería notar era que Moisés, a pesar de declarar en palabras claras lo que el pueblo iba a hacer, abandonando a Jehová y siguiendo a dioses ajenos, les iba a enseñar una canción. Ellos iban a perder su testimonio como la nación que elogiaba y honraba a Jehová, pero la canción iba a ser testimonio. “Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel”. Las palabras de un cantico son más fáciles de recordar porque vienen con su poesía y tonada y Dios mediante consideramos este cantico en el capítulo 32 en otra oportunidad.
25 diciembre de 2016