| (49:13) | Zabulón en puertos de mar habitará, | Y será para puerto de navíos; |
| Y su término hasta Sidón. | |
| (49:14) | Issachâr, asno huesudo |
| Echado entre dos tercios: | |
| (49:15) | Y vió que el descanso era bueno, |
| Y que la tierra era deleitosa; | |
| Y bajó su hombro para llevar, | |
| Y sirvió en tributo. | |
| (49:16) | Dan juzgará á su pueblo, |
| Como una de las tribus de Israel. | |
| (49:17) | Será Dan serpiente junto al camino, |
| Cerasta junto á la senda, | |
| Que muerde los talones de los caballos, | |
| Y hace caer por detrás al cabalgador de ellos. | |
| (49:18) | Tu salud esperé, oh Jehová. | (49:19) | Gad, ejército lo acometerá; | Mas él acometerá al fin. (Génesis 49:13-19) |
“Isacar, asno fuerte que se recuesta entre los apriscos; Y vio que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo”.
“Tu salvación esperé, oh Jehová”.
“Gad, ejército lo acometerá; Mas él acometerá al fin”.
No dudo que hay otros que han comentado sobre estos versículos que tienen más capacidad que yo para exponer sus significados y aplicaciones, pero quiero compartir unos cuantos pensamientos sobre estas tres porciones en Génesis 49. Espero que me puedan perdonar por el uso de la versión en inglés que varía un poco del español acerca de Isacar, pues en vez de decir que recuesta entre los apriscos, dice que está cargado con dos cargas. En mi mente lo veo como ejemplo de un cristiano con buenos deseos de seguir al Señor, pues ve que el apoyarse, o descansar en el Señor es bueno, y la tierra deleitosa, o sea muy bueno para la salud espiritual. Pero tiene dos cargas, porque tiene deseo de seguir al Señor y también un deseo de prosperar en el mundo. Pero, ¿Qué fue el resultado? “Bajó su hombro para llevar y sirvió en tributo”. Me parece que la carga más exigente era la carga del mundo. Jehová (Jesús para nosotros) le llamaba con voz suave a disfrutar las bendiciones espirituales. El mundo le hablaba con una voz menos agradable pero mucho más exigente.
Es posible que veamos tal persona en el antiguo testamento en Jonatán, amigo de David, que por amor a su padre no podía seguir a David en su rechazo. Era asno bajo dos cargas y seleccionaba llevar la carga de seguir a su padre infiel, y lo seguía hasta una muerte vergonzosa. En el nuevo testamento, vemos a Demás, un siervo y amigo de Pablo. En Colosenses 4 leemos “Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas”. Col 4:14 pero en 2 Timoteo leemos “Porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y se ha ido …”. 2 Tim 4:10. Ambos, indudablemente veían que bueno sería caminar el camino difícil, pero no tenían el ánimo de hacerlo.
El verso en medio de este capítulo que parece estar puesto por capricho, me ha animado mucho acerca de mis hijos. Sin duda Jacob entendía demasiado bien, contando la historia de sus hijos, cuanto había fracasado como padre. Pero tiene esta confianza para sus hijos “Tu salvación esperé, oh Jehová”. ¡Que animo es por nosotros los padres saber que a pesar de nuestras fallas como padres, podemos esperar la salvación de Dios para con nuestros hijos!
Hay ánimo considerando el caso de Gad. “Gad, ejército lo acometerá; Mas él acometerá al fin”. El verbo es un poco raro, “acometer” pero tiene significado de un ataque. Para mi quiere decir que aunque fuera conquistado al principio, al fin saldrá victorioso. Vemos tal persona que vivía donde antes vivían los descendientes de Gad. “Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, más las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar”. Marcos 5:1-4 Leemos aquí de un hombre vencido por el diablo, sin esfuerzo propio o tampoco quien le podía ayudar o librar. Era totalmente bajo el dominio de Satanás, quien le hacía mucho daño. Pero “acometerá al fin” pues vino el Señor Jesús y le echo fuera los demonios de él. “Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal”. Marcos 5:15 Así vemos el poder de Jesús de cambiar vidas. El hombre intenta, a veces con muy buenas intenciones, pero sin éxito. Jesús cambia el corazón.
Sin duda hay más ejemplos en la escritura de personas cambiadas grandemente, como el mismo Saulo de Tarso, más tarde el gran apóstol Pablo. Energizado por un celo del diablo, mataba a los que amaban a Jesús. Pero al fin, salió victorioso en Cristo. “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. 2 Tim 4:7
1 febrero de 2015