“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas”. Vemos en estos versículos de Zacarías dos aspectos del milenio, o el reino de mil años del Señor Jesucristo que ha de venir en un día no muy lejano, después del arrebatamiento de los creyentes. Primero, que la época de la vida que desde los días de los Salmos ha sido aproximadamente 70-80 años, va a ser extendida. “Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos”. Salmo 90:10 Segundo, los niños van a jugar en las calles.
Recién (la semana pasada) estaba en Mt. Tabor, New Jersey visitando a mis hermanos dominicanos que viven en los Estados Unidos. Hay muchos niños en la asamblea, y juegan después de las reuniones. He conocido algunos que dicen algo así “no se debe jugar los niños en la casa de Dios”. Sé que a veces es necesario amonestar a los niños que puedan hacer tropezar a uno de los ancianos; pero creo que el profeta Zacarías en nuestro capítulo nos enseña que a Dios el juego de los niños es algo que a él le agrada. No debemos poner a un lado lo natural en nuestras vidas, pues hay lo natural que podemos y debemos disfrutar como los hijos de Dios, y además hay lo espiritual, del cual no debemos de ser negligentes. Como dijo el apóstol Pablo al joven Timoteo “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”. 1 Timoteo 4:8. Comparado con la piedad, el ejercicio corporal es provechoso para poco, pues estamos aquí poco tiempo, pero si es provechoso y no debemos olvidarlo ni pensar que el juego de los niños es algo malo.
“Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición”. (verso 13). Dios en el principio cuando Abram obedeció, dijo “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”. Génesis 22:18 Pero en su desobediencia, Israel traía maldición sobre las naciones. En el día del milenio, Israel otra vez vuelto a la obediencia para nunca partir de nuevo, será una bendición a las naciones.
“Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades”. ¿Se acuerda como habían venido al profeta en el capítulo anterior, haciendo preguntas sobre el ayuno? “¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años”? El profeta contestó su pregunta con una pregunta que era para tocar sus conciencias. “Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí”? Así cuando los fariseo vinieron al Señor Jesús le hicieron una pregunta “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad”? Mateo 21:23. El Señor contestó con una pregunta que no parece tener relación con la pregunta suya; “El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres”? Ahh, pero si tenía relación. Ellos habían rechazado el camino de arrepentimiento, abierto por el bautismo de Juan. Así no iban a poder avanzar ni recibir más luz. No querían contestar la pregunta del Señor, pues sabían que su respuesta les iba a condenar.
Así la Biblia no es un libro para contestar la curiosidad del hombre; es un libro para tocar su conciencia y revelar el corazón de Dios hacia los hombres. Pero se nota como Jehová, habiendo hablado a sus conciencias en cuanto la veracidad de su ayuno anterior, ahora les proclama que sus ayunos iban a ser cambiados para fiestas de gozo. “El ayuno… se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades”. Así aunque Dios habla a la conciencia por medio del profeta, también habla al corazón en su amor, mirando hacia adelante el día de gran bendición para Israel, palabras que deberían haber sido de sumo ánimo para el débil remanente ocupados en la construcción del templo. ¡Es un Dios bueno y grande que tenemos el privilegio de conocer!
26 de mayo de 2013