La semana pasada nos dimos cuenta como el profeta Hageo hablaba al pueblo después que se suspendió el trabajo en la casa de Jehová unos catorce años. Les reprendía por su actitud de invertir todo su tiempo y esfuerzos tratando de mejorar su situación económica, mientras la casa de Jehová quedó abandonada. Es interesante ver que Hageo ni una sola vez menciona la oposición del rey gentil que les había mandado que cesase la obra. Eso aparentemente fue la causa principal al principio pero el profeta solo habla de sus actitudes y procedimientos, viviendo sus vidas sin reflexionar en los derechos de Dios. En el nuevo testamento el Señor Jesús así nos enseña. “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:31-33
Pero el profeta combina gracia con su mensaje de reprensión. No solo habla de lo lamentable de sus acciones, sino también les habla de lo positivo. “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos. Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová. ... Yo estoy con vosotros, dice Jehová”. Yo he meditado sobre estas palabras “traed madera”. Si se acuerda, la casa anterior fue construida con inmensas piedras. “Y mandó el rey que trajesen piedras grandes, piedras costosas, para los cimientos de la casa, y piedras labradas”. 1 Reyes 5:17 “Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro”. 1 Reyes 6:7 Hay algo hermoso en considerar las piedras así hechas listas para el templo, cuando lo comparamos con Efesios 2:20-22 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”. Así el templo ahora no es hecho de piedras sino de creyentes en el Señor Jesucristo, y la obra de construcción está pasando ahora mismo.
Pero mi meditación sobre “traed madera” esta sobre el contraste con las “piedras costosas” del templo de Solomon. Parece ser una débil sombra de lo anterior. No había ni dinero ni energía para construir algo magnifico como el templo anterior. Pero aun así, Jehová declara “yo seré glorificado”. Para ser muy claro, yo he visto como en el mundo, la cristiandad considera que la verdad de congregarse solo al nombre de Jesús se ve como algo muy débil y sin hermosura. Y es verdad que hay mucha debilidad y lo que traemos parece ser “madera”. Madera en la escritura muchas veces habla de la debilidad del hombre. Es una materia no muy permanente. Se pudre después de tiempo a través del clima, la lluvia, el calor, los insectos que se la comen, y así los seres humanos. Nuestros cuerpos se deterioran a través de los años. Pero la madera también habla de la cruz del Señor Jesús, algo que nunca va a deteriorar en su majestad y permanencia. Así es nuestro deseo de hacer la voluntad de Dios en un día de ruina, de manifestar que “hay un solo cuerpo” y “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”. Efesios 4:3-4 Al verlo la cristiandad, se dice y con mucha verdad “eso no parece ser algo muy admirable”. He pensado como algunos hermanos dan el mismo himno, todo los domingos. A veces se escucha oraciones que parecen ser memorizadas. A veces se escucha a hermanos dando gracias al Padre por haber muerto en la cruz, cuando sabemos que Dios no puede morir. Fue el hijo de Dios, como hombre, que murió en la cruz. Todo esto muestra la debilidad humana, o sea “la madera” que hay en nuestra adoración.
No estoy recomendando tal debilidad. Debemos de ser ejercitados acerca de nuestra adoración, que realmente sea motivado por el Espíritu Santo. Pero tomo mucho aliento de las palabras dichas por el profeta Hageo “traed madera … yo seré glorificado, dice Jehová”.
¡Qué bueno es ver que las palabras de Hageo no fueron menospreciados por los judíos! Habían estado dormidos para decirlo así, a los derechos de Jehová ya por muchos años pero no quedaron así dormidos. “Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y temió el pueblo delante de Jehová. Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová. Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios, en el día veinticuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío”. La palabra de Pablo a los Efesios fue “Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo”. Efesios 5:14 Nosotros debemos escuchar tal admonición también, para no estar dormidos cuando Cristo viene.
3 de marzo de 2013