MEDITACIONES

de     P. F.

Amós 6: Inconscientes del quebrantamiento de José  *

Amós 6 *

“(6:1) ¡AY de los reposados en Sión, y de los confiados en el monte de Samaria, nombrados principales entre las mismas naciones, las cuales vendrán sobre ellos, oh casa de Israel!  (6:2) Pasad á Calne, y mirad; y de allí id á la gran Hamath; descended luego á Gath de los Palestinos: ved si son aquellos reinos mejores que estos reinos, si su término es mayor que vuestro término.  (6:3) Vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad;  (6:4) Duermen en camas de marfil, y se extienden sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los becerros de en medio del engordadero;  (6:5) Gorjean al son de la flauta, é inventan instrumentos músicos, como David;  (6:6) Beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José.  (6:7) Por tanto, ahora pasarán en el principio de los que á cautividad pasaren, y se acercará el clamor de los extendidos.  (6:8) El Señor Jehová juró por su alma, Jehová Dios de los ejércitos ha dicho: Tengo en abominación la grandeza de Jacob, y aborrezco sus palacios: y la ciudad y su plenitud entregaré al enemigo.  (6:9) Y acontecerá que si diez hombres quedaren en una casa, morirán.  (6:10) Y su tió tomará á cada uno, y quemarále para sacar los huesos de casa; y dirá al que estará en los rincones de la casa: ¿Hay aún alguno contigo? Y dirá: No. Y dirá aquél: Calla que no podemos hacer mención del nombre de Jehová.  (6:11) Porque he aquí, Jehová mandará, y herirá con hendiduras la casa mayor, y la casa menor con aberturas.  (6:12) ¿Correrán los caballos por las peñas? ¿ararán en ellas con vacas? ¿por qué habéis vosotros tornado el juicio en veneno, y el fruto de justicia en ajeno?  (6:13) Vosotros que os alegráis en nada, que decís: ¿No nos hemos adquirido potencia con nuestra fortaleza?  (6:14) Pues he aquí, levantaré yo sobre vosotros, oh casa de Israel, dice Jehová Dios de los ejércitos, gente que os oprimirá desde la entrada de Hamath hasta el arroyo del desierto”.  (Amós 6:1–14)


“Vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad.  Duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos”.

Vemos en estos versículos de Amos 6 una escena de lujo y riquezas, con flojera y todo uso de favores conocidos a los hombres para supuestamente hacerles feliz.  Dormían en camas hechas de marfil, algo muy costoso.  Su comida era de las mejores carnes, corderos tiernos y novillos gordos.  Cantaban con sus instrumentos conocidos y además algunos nuevamente inventados, o sea, con la tecnología más nueva.  Bebían vino en tazones, o sea, bebían mucho y usaban ungüentos y perfumes de mucho precio.  Pero era todo para “dilatar el día malo”.  Supongo que podemos decir que ellos sabían en sus corazones “esto no puede continuar para siempre” pero trataban con todo su esfuerzo de olvidar el futuro, cuando por fin el juicio de Dios iba a caer.

¿No se nota en estos versículos el carácter del hombre o los jóvenes mundanos en el día de hoy?  Buscando siempre la nueva tecnología para entretenerse con música, cantos, bebidas, y otros lujos que le hace olvidar su desgracia, el hombre inconverso de hoy en día parece no haber cambiado nada desde los días de Amos.  Pero, el profeta les condena en el siguiente versículo.  “Y no se afligen por el quebrantamiento de José”.  De la ruina espiritual de la nación, no hicieron caso.  El uso del nombre José aquí en vez de decir Efraín o Israel quizás es para recordar como José también fue afligido en la prisión de Egipto, mientras sus hermanos que le habían vendido como esclavo continuaban sus vidas sin pensar nada de él.

Estoy pensando de dos ocasiones en el antiguo Testamento donde habla de los que si, “se afligían por el quebrantamiento de José”.  La primera es la esposa del sacerdote impío, Finees, hijo de Eli.  Su esposo era un hombre corrupto, no solo en lo espiritual porque menospreciaba a las ofrendas de Jehová, pero también era un hombre con pasiones sin freno, que dormía con las mujeres que esperaban a la puerta del tabernáculo.  En el día de batalla, murió Finees, su hermano Ofni, y oyendo las noticias que el arca de Jehová fue llevado por los filisteos también murió Eli.  Pero esta mujer, cuyo nombre desconocemos era evidentemente una mujer de fe, quien se afligía por la maldad de la nación y de su propio marido.  “Y llamó al niño Icabod, diciendo:  ¡Traspasada es la gloria de Israel!  Por haber sido tomada el arca de Dios”. 1 Samuel 4  (Vale la pena leer todo el capítulo.)

Pienso también del profeta Ezequiel, capítulo 9; “llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella … Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario”.  Los que se afligían por la condición espiritual, que gemían y clamaban por causa de las abominaciones fueron librados del juicio que empezó desde “mi santuario”.

Quiero mencionar además el verso 11; “Porque he aquí, Jehová mandará, y herirá con hendiduras la casa mayor, y la casa menor con aberturas”.  Puede ser en este versículo la casa mayor era la nación mas grande de Israel (llamado Efraín en Oseas) y la casa menor, Judá y Benjamín.  O puede ser también que la casa mayor eran los muy ricos de los versículos que hemos visto, y la casa menor otros que aunque no eran ricos, codiciaban la riqueza de los otros y estaban en la misma condición espiritual.  Pero también creo que puede haber aplicación por nuestro día, siendo que la profesión cristiana en 2 Timoteo 2 se ve como la casa grande.  “Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro;”  La casa menor quizás refiere a los hermanos congregados al nombre del Señor, pero en ambos casos, dice el profeta Amos “herirá con hendiduras”.  Así dice 1 Pedro 4:17, “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios”.  ¡Que seamos entre los que se aflijan por el quebrantamiento del testimonio cristiano!

Quiero preguntar si alguien tiene pensamiento sobre el significado del verso 9 y 10 de nuestro Amos 6; “Y acontecerá que si diez hombres quedaren en una casa, morirán.  Y un pariente tomará a cada uno, y lo quemará para sacar los huesos de casa; y dirá al que estará en los rincones de la casa: ¿Hay aún alguno contigo? Y dirá: No. Y dirá aquél: Calla, porque no podemos mencionar el nombre de Jehová”.

FELIPE FOURNIER
23 de septíembre de 2012