La semana pasada notamos como Amos profetizaba sobre el juicio de Dios que esperaba las naciones de los gentiles sobre todo por su crueldad. Pero en el capítulo 2, vemos como el juicio llegaba hasta el mismo pueblo de privilegio y posición en los pensamientos de Dios, el pueblo de Judá e Israel.
“Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Judá, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres”. La palabra “menospreciar” para mi tiene en si mismo algo que describe muy bien la conducta de los judíos. Son dos palabras juntadas en una “menos” y “apreciar”. Es que no apreciaron la palabra de Dios como la única guía para su conducta. Y dejando a un lado la Biblia, ¿que más les esperaba menos la mentira? Así en el día de hoy, en los Estados Unidos donde algunos esta clasificando a la Biblia como un libro de odio porque condena a los “gays”, la nación se deja conducir por la mentira. No se debe maravillar que los Estados Unidos es una nación en caída, ambos espiritualmente como económicamente. No sin consecuencias se puede menospreciar la ley, o sea, la palabra de Dios y así era con Judá. “Prenderé, por tanto, fuego en Judá, el cual consumirá los palacios de Jerusalén”.
El pecado de Israel, ya en una condición actual de idolatría desde los días de Jeroboam que había introducido la idolatría en Dan y Betel, era diferente que lo de Judá. “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Israel, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos”. Habiendo dejado a un lado hace tiempo la palabra de Jehová, se ve que la nación era caracterizada con dos cosas; el primero era un afán para prosperidad económica sin considerar a quien iban a dañar. Vendieron por dinero al justo y al pobre por un par de zapatos quiere decir que no importaba ni la justicia ni los pobres, solo importaba aumentar las riquezas. ¿No podemos ver algo muy semejante en el día de hoy entre las naciones? Sea por los narcotraficantes, que hacen tanto daño a los pobres, o los políticos corruptos que trastornan la justicia con fin de recibir su soborno, todo el mundo esta involucrado en este procedimiento tan triste y con tan malas consecuencias. Pero no solo esto sino también la nación era corrupta en una forma moral. “El hijo y su padre se llegan a la misma joven, profanando mi santo nombre”. Por modelo de esto tenemos 2 Samuel 16, cuando Absalón por el consejo de Ahitofel entró a las concubinas de su padre David, así profanando el reino de su padre y mostrando un pecado profundamente abominable a Dios. Así hoy en día, el pecado moral ha crecido a niveles indecibles, pues puesto a un lado la palabra de Dios, el hombre esta fuera de control, solo limitado por su conciencia que esta cada vez mas oscurecida y cegada.
El profeta Amos entonces les hace recordar de sus antecedentes. “Y a vosotros os hice subir de la tierra de Egipto, y os conduje por el desierto cuarenta años, para que entraseis en posesión de la tierra del amorreo. Y levanté de vuestros hijos para profetas, y de vuestros jóvenes para que fuesen nazareos. ¿No es esto así, dice Jehová, hijos de Israel”? ¿Iban entonces a reflexionar y recordar las grandezas de Jehová, quien había hecho tantos milagros y prodigios a su favor en aquel entonces? Pues no, pero de otro modo, trataron de tapar la boca de los profetas y corromper a los nazareos que era los que dedicaron sus vidas al servicio de Jehová. “Vosotros disteis de beber vino a los nazareos, y a los profetas mandasteis diciendo: No profeticéis”. Así era en aquel día, y muy semejante es en el día de hoy, cuando están promocionando legalizar la marihuana y el tomar bebidas alcohólicas se considera un deber social. Al que quiere hablar en contra el pecado, pues le ponen nombre de “persona odiosa” y así igual que Israel, dicen a los profetas “No profeticéis”.
Pero Dios no iba a tener paciencia infinita con el pecado, y podemos estar seguros que aunque demora el juicio de Dios contra el mundo en el día de hoy, no va a demorar para siempre jamás. “El que maneja el arco no resistirá, ni escapará el ligero de pies, ni el que cabalga en caballo salvará su vida. El esforzado de entre los valientes huirá desnudo aquel día, dice Jehová”. La nación moderna de Israel se jacta de la potencia de sus armas, pero al que deja a un lado los derechos de Jehová, ha de huir desnudo en el día de juicio. ¡Que bueno si usted, querido lector, sea uno vestido con el manto de justicia, la justicia que Cristo Jesús hizo en la cruz de Calvario! “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia”. Isaías 61:10
19 de agosto de 2012