MEDITACIONES

de     P. F.

Oseas 3, Israel sin dioses ajenos por muchos años  *

Oseas 3 *

“Y DIJOME otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel; los cuales miran á dioses ajenos, y aman frascos de vino.  Compréla entonces para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada;  Y díjele: Tú estarás por mía muchos días: no fornicarás, ni tomáras otro varón; ni tampoco yo vendré á ti.  Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, y sin príncipe, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin ephod, y sin teraphim.  Después volverán los hijos de Israel, y buscarán á Jehová su Dios, y á David su rey; y temerán á Jehová y á su bondad en el fin de los días”.  (Oseas 3:1–5)


“Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas”.  Me parece en este versículo que vemos de nuevo como el profeta Oseas tenía que sufrir en su testimonio hacia la nación de Israel.  Esta quizás es la Gomer del primer capítulo, que había vuelto a su vida de anterior, y se había degradado a punto de ser una esclava, pues según mi entendimiento el precio que Oseas tuvo que pagar era el precio de esclava.  “La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada”.

Si lo he entendido bien, creo que podemos ver algo muy precio en cuanto el significado de la redención.  “Comparar” es obtener por dinero lo que no era nuestro pero ya es por haber pagado su precio.  Pero “redimir” o “rescatar” es algo mas profundo y mas precioso, pues “sabiendo que fuisteis rescatados … no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. 1 Pedro 1:18-19  Ya éramos nosotros las criaturas de Dios, y así en este pertenecíamos a el como nuestro creador.  Pero, se sabe que el pecado arruinó todo.  Hablando de la nación de Israel “Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié?  ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido?  He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre”. Isaías 50:1  Hablando de nosotros “Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado”. Romanos 7:14  Así todos éramos lejos de Dios a través del pecado, con la necesidad de ser “recatados”.  Eso es mas de ser comprado. Dios, con la sangre de Cristo, compró lo que ya era suyo.  Creo que Oseas hizo lo mismo, comprando su mujer infiel que se había vendido como esclava para hacer el pecado quizás más abominable al corazón de uno, sea esposa o esposo; eso es, que la pareja vaya buscando otro u otra alguien.  Y así es con Dios también, pues tantas veces vemos como Jehová rogaba a la nación de Israel volverse a él, después de haber comportado como la ramera, buscando otros dioses.

“Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.  Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines“.  Estos días son los días desde la restauración de Israel (realmente solo Judá y Benjamín) en el tiempo de Esdras hasta el día de hoy.  No tenían y no tienen rey, pues el rey Jesucristo vino, y le clavaron a una cruz.  No tienen sacrificio, pues aunque ofrecían sacrificios hasta el libro de los Hechos, después de ser despedazados en año 66 por el general Tito y desalojados otra vez, no han vuelto a tener sacrificio. Las casa de Israel se describe en Mateo 12:43-44 “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.  Entonces dice:  Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada”.  Esta es la condición actual de la nación de Israel.  No tienen “estatua” nin “terafines” pero tampoco tiene “efod” que habla de la presencia y discernimiento del sacerdocio comunicando con Jehová.  Vienen días, quizás muy pronto, cuando el peor idolatría va a ser hallado entre ellos.  “Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación”. Mateo 12:45

Pero nuestro capitulo en Oseas termina, hablándonos del remanente en el día después del juicio de “la mala generación”.  Como la mujer comprada de Oseas, no volverán nunca jamás a sus caminos de anterior, sino “Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días”.

FELIPE FOURNIER
15 de abril de 2012