“Israel es una frondosa viña, que da abundante fruto para sí mismo”. Aunque esta frase refiere a Israel, ¿no podemos ver como se aplica al ser humano en general? Israel, según nuestro capítulo, usaba la abundancia con que Jehová los había bendecido, para construir más altares a dioses ajenos. “Conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos”. No puedo pensar de este versículo sin pensar de mi nación natural, los Estados Unidos. Por la misericordia de Dios, esta nación ha tenido tantos beneficios naturales, así como Israel anciano. Prosperidad, abundancia de riqueza natural, y una población educada y capacitada en muchísimas cosas, pero al fin de todo, ha llegado a ser nada mas que “fruto para si mismo” y multiplicación de sus ídolos, sea la inmoralidad o el mismo ídolo de la riqueza. Recién nuestro presidente declaró que estaba a favor de matrimonios entre personas del mismo sexo, o sea, la bendición de la autoridad más alta en la nación sobre algo que Dios ha llamado “abominable”. ¿Qué mas puede esperar una nación que así burla a Dios y su autoridad menos el juicio?
Oseas sigue con su uso de semejanzas para darnos una ilustración de suma claridad. “De Samaria fue cortado su rey como espuma sobre la superficie de las aguas”. ¿Por cuánto tiempo permanece la espuma sobre el agua? Son burbujas que aparecen y pronto desaparecen. Así es este mundo, como dijo el Señor Jesús a la mujer samaritana “Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed”. Juan 4:13
“Desde los días de Gabaa has pecado, oh Israel; allí estuvieron; no los tomó la batalla en Gabaa contra los inicuos”. Este versículo quizás nos enseña la importancia de conocer la historia, o sea, la lectura de los libros del antiguo testamento son importantes para el cristiano en el día de hoy. La batalla en Gabaa se encuentra en Jueces 20, donde Israel trataba de juzgar una de las tribus de Israel por un pecado muy grave, pero fueron derrotados pues el pecado estaba en sus propios corazones y antes de poder juzgar a Benjamín, tenían que juzgar a ellos mismos. Hay algo de suma importancia en leer y considerar esta porción en el día de hoy. Si en la asamblea nos sentimos con poco poder moral para enfrentar la maldad creciente, vale la pena primeramente juzgar a nuestros propios corazones y el pecado que quizás esta brotando allí, pues de otro modo ¿cómo vamos a juzgar a nuestros hermanos o nuestros jóvenes?
Sigue otra semejanza; “Habéis arado impiedad, y segasteis iniquidad; comeréis fruto de mentira, porque confiaste en tu camino y en la multitud de tus valientes”. No puedo pensar de un versículo que mejor describe a la nación de Israel en el día de hoy. Están confiando en sus valientes, el ejercito potente de la nación, pero caminan lejos de Dios. No va a ser exitoso, igual como no lo fue en el tiempo de Oseas o un poco después. Ellos nunca habían juzgado la maldad de Jeroboam, el primer rey de la nación dividida, los becerros de oro en Betel y Dan. “Así exterminó Jehú a Baal de Israel. Con todo eso, Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel; y dejó en pie los becerros de oro que estaban en Bet-el y en Dan”. 2 Reyes 10:28-29 Así Oseas advierte que viene el juicio sobre este pecado muy antiguo. “Así hará a vosotros Bet-el, por causa de vuestra gran maldad; a la mañana será del todo cortado el rey de Israel”.
Pero en todo esto, veo una luz de esperanza para el individuo en aquel día, tanto por nosotros en el día de hoy. “Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia”. Oseas sabia y profetizaba de la venida de juicio, del cautiverio de la nación del norte (Samaria o Efraín) antes que la nación del sur (Judá), pero en este versículo reconoce el futuro de Israel cuando Jehová “venga y os enseñe justicia”. Así enseñamos a nuestros pequeños aprender el versículo de niños “Es el tiempo de buscar a Jehová” pues siempre es cierto tanto en el día de hoy como en el día de Oseas. La venida de Jehová para ensenarles justicia es la venida del Señor Jesucristo para reinar sobre este mundo, y nosotros la iglesia reinaremos con El.
3 de junio de 2012